Aproximaciones y centenas

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Aproximaciones al segundo y al tercer premio

Las aproximaciones no son cosa exclusiva del primer premio. El segundo y el tercero también arrastran a sus números contiguos, con sus propias cuantías y con una diferencia respecto a las del Gordo que conviene conocer antes de comprobar.

Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series

Una persona sostiene varios boletos de lotería abiertos en abanico

Una centena premia a otros noventa y nueve números a la vez.

Comparar las tres a lo largo del cuadro es la forma más rápida de entender qué se puede esperar de cada una, porque comparten la mecánica pero no el peso. Y al final de la comparación queda claro para quién es relevante cada una.

La mecánica, que es común a las tres

Idéntica en los tres casos: cobran el número inmediatamente anterior y el inmediatamente posterior al premiado. Dos números por premio, ni uno más, y sin que ninguno de ellos haya salido del bombo.

Entender por qué las aproximaciones existen y qué buscan aclara de paso por qué se aplican a los tres premios mayores y no a los demás: la idea es suavizar el salto entre cobrar mucho y no cobrar nada, y ese salto solo es abrupto en la parte alta del cuadro.

La cuantía, que es donde se separan

Aquí empieza la diferencia. Cada aproximación guarda proporción con el premio del que se deriva, así que las del primer premio reparten bastante más que las del segundo, y estas más que las del tercero.

AproximaciónNúmeros que cobranPeso relativo
Al primer premio2La de mayor cuantía de las tres
Al segundo premio2Intermedia
Al tercer premio2La más modesta de las tres

Puestas en fila se ve que la columna del medio no varía: siempre son dos números. Lo que cambia es únicamente lo que cada uno de esos dos números se lleva.

Seis números de cien mil cobran por estar al lado de algo. Es la casilla más estrecha del cuadro y la que menos gente busca.

La probabilidad, que es la misma en las tres

Este es el punto que más se malinterpreta. Ninguna de las tres es más alcanzable que las otras: en los tres casos hay que tener uno de dos números concretos sobre cien mil posibles.

Dicho de otro modo, tener la aproximación al tercer premio es exactamente igual de improbable que tenerla al primero. Lo único que cambia entre ambos casos es la cantidad que se cobra, no la dificultad de llegar hasta ella.

2

Números con aproximación por cada premio

6

Números que cobran por esta vía en total

100.000

Números en juego, del 00000 al 99999

La segunda cifra sitúa la casilla en su escala real. Seis números en toda la campaña es menos que los ocho quintos premios, lo que convierte a las aproximaciones en la categoría con menos premiados de todo el cuadro.

Por qué no existen más abajo

Es la pregunta natural en cuanto se entiende la mecánica: si el objetivo es suavizar el salto, ¿por qué no hay aproximaciones a los cuartos y a los quintos premios? La respuesta está en el tamaño del salto que habría que suavizar.

Entre un cuarto premio y no cobrar nada hay una diferencia importante, pero no del orden de la que separa al primer premio de la nada. Añadir aproximaciones ahí abajo repartiría a más números sin corregir ninguna desproporción llamativa, y a cambio complicaría el cuadro.

Tiene además una consecuencia práctica que conviene tener presente al comprobar: quien tenga el número contiguo a un cuarto o a un quinto premio no cobra nada por esa proximidad. Buscar ahí es perder el tiempo, y creer que se tiene derecho a algo lleva a una decepción evitable en el mostrador.

Cómo conviven con las demás casillas

Del mismo modo en los tres casos. Un número contiguo al premiado pertenece casi siempre también a su tramo de cien, y en ese solapamiento prevalece la aproximación por ser de rango superior.

Conviene tener claro qué es la centena y a cuántos décimos alcanza para no esperar la suma de ambas. Y conviene también no confundir ninguna de las dos con las terminaciones de los tres primeros premios, que miran el final del número en lugar de su principio o su posición.

Aproximación

Ser el número anterior o el posterior al premiado.

Centena

Compartir las tres primeras cifras con el premiado.

Terminación

Coincidir en las cifras finales con el premiado.

Reintegro

Coincidir en la última cifra. Se acumula siempre.

Las cuatro se derivan de los mismos tres premios mayores y miran partes distintas del número. Por eso un décimo puede activar varias a la vez sin que haya contradicción, aunque solo cobre la mayor de las que compitan entre sí.

Cómo se comprueban las tres de una vez

Anotando los tres premios mayores y poniendo encima y debajo de cada uno el número que le sigue y el que le precede. Salen seis cifras, y basta con comparar el número propio con esas seis.

  • Esperar a que el escrutinio esté cerrado, no comprobar durante el sorteo.
  • Escribir los tres premiados en un papel, no fiarse de la memoria.
  • Sumar y restar una unidad a cada uno de los tres.
  • Comparar el número propio con las seis cifras resultantes.

Es la comprobación más rápida de todas las derivadas y la que menos gente hace, precisamente porque exige una operación en lugar de una simple búsqueda en la lista.

Dónde se cobran

En cualquier punto de venta autorizado, presentando el décimo. Los importes de estas casillas se mueven en tramos que no requieren identificación ni trámite adicional, así que el pago es directo.

Conviene saber cuáles son los premios que se pagan en el acto en la administración, porque son precisamente los de esta franja y los de las categorías inferiores. Esa comodidad es un argumento razonable para no aplazar la gestión.

El plazo, en todo caso, es amplio: tres meses desde la fecha del sorteo. Da margen de sobra para cualquier gestión, aunque un décimo de importe intermedio guardado «para cuando pase por allí» es exactamente el tipo de papel que acaba traspapelado en un cajón.

Para quién es relevante cada una

La aproximación al primer premio interesa a cualquiera que compre números consecutivos o compre en la misma administración que su entorno: es la que más veces produce el caso de que a un grupo entero le toque algo a la vez.

Las del segundo y el tercero interesan sobre todo a quien comprueba con método. Son las casillas que nadie menciona y las que más se pierden por desconocimiento, porque quien las busca suele buscar únicamente las del Gordo y da el repaso por terminado.

Y las tres juntas interesan a quien quiere hacerse una idea honesta del cuadro. Seis números sobre cien mil no cambian las probabilidades de nadie, pero forman parte del reparto y están ahí para quien los tenga.

Administraciones con local abierto, como Lotería Castillo, revisan todas estas casillas al presentar el décimo, así que no hace falta saber por cuál se cobra. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, el listado de poblaciones es el sitio por donde empezar.

Décimos de la Lotería de Navidad

Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.