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Los quintos premios: ocho números y qué reparten
Ocho números premiados con 6.000 € al décimo cada uno son, en conjunto, la categoría de número extraído más numerosa de todo el cuadro. Y es también la que más veces se pasa por alto al comprobar, porque casi nadie llega tan abajo en la lista.
Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series
El cuadro de premios se lee de abajo arriba, no al revés.
Los quintos premios ocupan un lugar incómodo en la conversación de diciembre: reparten cantidades que cambian el mes de cualquiera, pero no lo bastante grandes como para salir en los informativos. Esa discreción produce una serie de errores bastante repetidos. Conviene repasarlos uno a uno, junto con la forma correcta de leer esta parte del cuadro.
Error: dar por hecho que son un premio menor
Se llaman quintos y están en el quinto escalón, así que la intuición los coloca cerca de la pedrea. No es así en absoluto. Un décimo con un quinto premio cobra sesenta veces lo que cobra un décimo de pedrea, y trescientas veces lo que devuelve un reintegro.
El acierto: situarlos donde les corresponde, que es en la mitad alta del reparto. De las once categorías de número extraído que tiene el sorteo, los quintos ocupan la quinta posición por cuantía, no la penúltima. Todo lo que queda por debajo de ellos son las categorías derivadas y las masivas.
Error: contar solo tres oportunidades de acertar
Quien piensa el sorteo en términos de primer, segundo y tercer premio está contando tres números de cien mil. Es una lectura incompleta que deja fuera diez números más.
El acierto: sumar los dos cuartos y los ocho quintos. Un décimo tiene trece opciones de coincidir con un número extraído de la parte alta y media del cuadro, no tres. Los ocho quintos son, por sí solos, más del doble de oportunidades que las tres categorías mayores juntas.
Ocho números distintos, extraídos uno a uno como cualquier otra categoría.
60.000 € por serie, es decir, 6.000 € al décimo.
Nada. No llevan aproximaciones ni centenas asociadas.
Íntegros: quedan muy por debajo del umbral a partir del cual se practica retención.
Ese último punto es más relevante de lo que parece y se comenta poco. Un quinto premio llega entero al bolsillo, sin cálculos ni tramos. En las categorías altas, en cambio, la cifra bruta y la neta no coinciden.
Ocho números repartiendo seis mil euros al décimo es la parte del cuadro que más gente cobra sin enterarse de que existía.
Error: confundir la cifra oficial con lo que se cobra
Las tablas oficiales expresan las cuantías por serie, y por serie un quinto premio son 60.000 €. Quien lee esa cifra y tiene un décimo en la mano se lleva un chasco al ir a cobrar, porque lo que le corresponde es la décima parte.
El acierto: tener siempre presentes las dos columnas. La distinción entre premios al billete frente a premios al décimo atraviesa el cuadro entero y no es una particularidad de esta categoría: se aplica igual arriba y abajo. Un billete completo son diez décimos del mismo número, cuesta 200 € y cobra la cifra íntegra; un décimo cuesta 20 € y cobra la décima parte.
| Categoría | Números | Por serie | Al décimo |
|---|---|---|---|
| Primer premio | 1 | 4.000.000 € | 400.000 € |
| Segundo premio | 1 | 1.250.000 € | 125.000 € |
| Tercer premio | 1 | 500.000 € | 50.000 € |
| Cuartos premios | 2 | 200.000 € | 20.000 € |
| Quintos premios | 8 | 60.000 € | 6.000 € |
Puesta así, la progresión se entiende de un vistazo: cada escalón reparte menos por número y premia a más números. Los quintos son el punto en el que esa segunda tendencia se dispara, porque pasan de dos números a ocho de golpe.
Las cifras que sitúan la categoría
Números premiados con un quinto premio
Lo que cobra cada décimo de esos números
Lo que costó ese décimo
La relación entre la segunda y la tercera cifra es de trescientos a uno. Es la proporción más alta de todo el cuadro entre lo invertido y lo cobrado sin necesidad de que haya tocado ninguna de las categorías que dan titulares.
Error: comprobar solo el primer premio y guardar el décimo
Es el error que más dinero deja sin cobrar, y afecta a todas las categorías bajas e intermedias por igual. Quien oye el número del Gordo por la radio, ve que no es el suyo y da la campaña por terminada nunca llega a saber si tenía un quinto.
El acierto: comprobar de abajo arriba y con la lista oficial delante, nunca de oído. El orden útil es reintegro, pedrea, terminaciones, aproximaciones y centenas, y solo al final las categorías de número único. Hecho así, un décimo se revisa entero en menos de un minuto.
- Esperar a que el sorteo haya terminado y la lista esté cerrada.
- Leer el número cifra por cifra, no reconociéndolo de un vistazo.
- Revisar todas las categorías, no solo aquella que se recuerda.
- Comprobar todos los décimos comprados, incluidos los regalados.
El último punto es el que más veces falla en una campaña normal. Quien compra a lo largo de los meses acumula números de procedencias distintas, y el que se queda sin mirar suele ser justamente el que llegó por casualidad.
Error: buscar los quintos donde no están
Como no arrastran aproximaciones ni centenas, un quinto premio no deja rastro en los números vecinos. Quien tenga una cifra próxima a uno de los ocho no cobra nada por ello, y conviene saberlo para no hacerse ilusiones al ver un número parecido en la lista.
El acierto: exigir coincidencia exacta en las cinco cifras. En los quintos y en los cuartos, o el número es el mismo o no hay premio. Las categorías que sí premian el parecido son otras, y están asociadas únicamente a los tres primeros puestos.
Un apunte sobre la extracción
Los ocho quintos salen del mismo bombo y con el mismo procedimiento que el primer premio. No hay ninguna diferencia mecánica entre extraer un número para la categoría más alta y extraerlo para la quinta: lo que cambia es únicamente la cuantía que lleva asociada esa bola cuando cae.
De ahí se sigue algo que conviene tener claro para no darle vueltas de más. Ningún número tiene tendencia a caer en una categoría concreta, y ninguna combinación es más propia de los quintos que del Gordo. Los ocho números que se llevan un quinto premio en una campaña podrían haber sido perfectamente los que se llevaran el primero.
Eso también significa que la única forma de tener más opciones en esta categoría es la misma que en cualquier otra: jugar más números distintos. Repetir el mismo número en varios décimos concentra la apuesta, no la extiende.
Cómo encajan en el cuadro completo
Entender cómo se lee una tabla de premios resuelve la mayoría de las dudas de esta categoría y de todas las demás, porque el problema casi nunca está en los datos sino en saber a qué unidad se refieren.
Por arriba, la referencia es el Gordo: cuánto reparte por serie y cuánto llega al décimo marca la escala de todo lo demás. Por abajo, la referencia es el reintegro, qué recupera exactamente y por qué es la categoría más frecuente. Los quintos quedan justo en medio de esos dos extremos, más cerca del primero de lo que sugiere su nombre.
Administraciones con recorrido en la venta anticipada, como Lotería Castillo, publican el cuadro completo al empezar la campaña, que es el documento que conviene tener a mano el día del sorteo. Si quieres localizar puntos de venta cerca para cobrar en mano lo que encuentres, puedes ver la cobertura por zonas y comparar.
Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.
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