Número, serie y décimo

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Por qué el décimo es la décima parte y no otra fracción

El décimo es la décima parte de un billete de Lotería de Navidad, ni un octavo ni un doceavo: precio, número y premio se dividen siempre entre diez papeletas iguales, ni una más.

Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series

Una persona sostiene un único boleto de lotería

El décimo es la unidad con la que compra casi todo el mundo.

La confusión viene de otros sorteos, donde la fracción cambia de nombre y de tamaño. Aquí no: el billete se trocea en diez y cada trozo se llama décimo. Comparar uno con otro, a lo largo de todo el texto, es la forma más clara de entender por qué esa fracción es la que es y no otra.

Billete y décimo, la misma jugada dividida en diez

Un billete completo no es un tique distinto del décimo: es el mismo número reunido en sus diez fracciones. Comprar el billete entero significa tener las diez papeletas de un número y una serie concretos; comprar un décimo significa quedarse con una sola. Conviene tener claro que dos décimos iguales de series distintas llevan el mismo número impreso, pero pertenecen a billetes distintos: si ese número resulta agraciado, cada uno cobra igual, sea cual sea su serie, porque el premio se paga por décimo y no por quién lo reunió primero.

Esa es la diferencia real entre billete y décimo: no es una cuestión de suerte distinta, sino de cuántas fracciones de la misma jugada tiene cada uno en la mano.

Quien compra un billete entero suele repartirlo después en participaciones informales entre familiares o compañeros, pero eso ya no es el décimo oficial: es un papel aparte que emite quien reparte, no la administración. El décimo impreso, en cambio, se transmite tal cual, de mano en mano, sin que nadie tenga que fraccionarlo de nuevo. Por eso el décimo es la pieza mínima que reconoce el sorteo: no hay nada más pequeño que se pueda cobrar directamente en la administración.

Qué lleva impreso cada uno

El billete completo

El billete reúne los diez décimos de un mismo número y una misma serie. Quien lo tiene entero controla toda la jugada de ese número: si sale premiado, cobra el importe íntegro asignado a esa combinación, sin repartir con nadie que no haya decidido él.

El décimo suelto

El décimo, en cambio, se vende y se cobra por separado. Conviene repasar lo que lleva impreso un décimo, campo por campo: son cinco datos que lo identifican sin margen de duda.

  • El número de cinco cifras, del sorteo completo.
  • La serie a la que pertenece esa impresión concreta.
  • La fracción, del uno al diez, que indica qué trozo del billete es.
  • El precio de la jugada, fijo para todos los décimos.
  • La fecha del sorteo al que corresponde.

Con esos cinco campos, un décimo suelto se identifica igual de bien que un billete entero: solo cambia la cantidad de fracciones que representa. La casilla de la fracción es la que marca la diferencia entre un décimo y otro del mismo billete: va del uno al diez y no se repite dentro de un mismo número y serie, así que dos décimos con la misma fracción nunca pueden pertenecer al mismo billete.

Cuántos números hay en juego

Los números del sorteo van del 00000 al 99999, cuántos números hay y por qué se reparten así tiene una respuesta sencilla: son cien mil combinaciones posibles, cada una impresa en varias series y cada serie dividida en diez décimos. El billete agrupa esas diez fracciones de una serie; el décimo se queda con una.

La cifra de cien mil combinaciones no cambia entre billete y décimo: lo único que varía es cuánto de esa combinación tiene en la mano quien compra. El billete concentra las diez fracciones de un número y una serie; el décimo, una sola. Sea cual sea la serie, cada uno de esos cien mil números se divide siempre en diez, ni más ni menos.

Décimo

La décima parte de un billete: un número, una serie y una fracción, del uno al diez.

Billete

El conjunto de los diez décimos de un mismo número y una misma serie.

Serie

Cada tirada completa de números del 00000 al 99999, con sus billetes y décimos propios.

Fracción

El lugar, del uno al diez, que ocupa un décimo dentro de su billete.

Precio y premio, cara a cara

El precio sigue siempre la misma proporción: el décimo vale la décima parte de lo que vale el billete, y el premio se reparte exactamente igual. Saber el Gordo: cuánto reparte por serie marca el resto de la tabla, porque de ahí bajan en proporción todos los demás premios.

PremioPor serieAl décimo
Precio de la jugada200 €20 €
El Gordo4.000.000 €400.000 €
Segundo premio1.250.000 €125.000 €
Tercer premio500.000 €50.000 €
Reintegro20 €20 €
20 €

Precio de un décimo del Sorteo Extraordinario

200 €

Precio del billete completo, diez décimos

1/10

Fracción exacta que representa cada décimo

El décimo no es una versión reducida del billete: es su unidad mínima, la única que se compra y se cobra suelta.

La misma regla de diez rige también fuera del primer premio: el segundo, el tercero, los dos cuartos, los ocho quintos y la pedrea bajan del importe por serie al importe por décimo dividiendo entre diez, sin excepción. Quien reúne un billete entero suma esa proporción diez veces; quien tiene un solo décimo, una. Las aproximaciones a los números anterior y posterior de los tres primeros premios, y las centenas, siguen la misma división: se calculan por serie y se cobran por décimo, igual que el resto de la tabla.

La proporción también marca la fiscalidad. Los premios están exentos hasta 40.000 €, y por encima de esa cantidad se aplica una retención del 20 % sobre el exceso. Un décimo premiado con la pedrea, 100 €, no llega ni de lejos a ese umbral. El Gordo al décimo, 400.000 €, lo supera con margen, así que la retención se nota; reunido en un billete completo, el importe por serie multiplica el exceso por diez. El plazo para cobrar cualquiera de los dos, billete o décimo, es el mismo: tres meses desde la fecha del sorteo.

Para quién es cada uno

El billete entero tiene sentido cuando se quiere controlar toda la jugada de un número: una empresa, una peña o un grupo que reparte después las participaciones internamente. El décimo suelto es la unidad pensada para el particular que juega solo o comparte con unos pocos, sin necesitar más papeletas de las que va a repartir. Antes de fijarse en un número concreto, conviene ver la cobertura por zonas de las administraciones que emiten cada serie, porque no todas están disponibles en todos los puntos de venta. Es un dato que también facilita Lotería Castillo a quien compara antes de decidir.

En resumen: billete y décimo son la misma jugada en dos tamaños. El primero multiplica por diez la exposición y el premio; el segundo la deja en su unidad mínima, la que compra la mayoría. Ninguno es mejor que el otro: cada uno responde a cuánta jugada quiere controlar quien lo compra.

Décimos de la Lotería de Navidad

Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.