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Un décimo que cobra por dos conceptos a la vez
Un mismo décimo puede encajar en más de una casilla del cuadro y cobrar por todas ellas. No es una rareza ni un resquicio del reglamento: es una consecuencia prevista de cómo están construidas las categorías derivadas.
Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series
Los números vecinos del Gordo cobran sin haber coincidido con él.
La duda surge en el mostrador con bastante frecuencia, cuando alguien esperaba una cifra y recibe otra mayor. Lo que sigue es la lista de comprobaciones que permite anticipar el importe exacto antes de presentar el papel, sin sorpresas en ninguna dirección.
Comprobación 1: el número completo
Lo primero es contrastar las cinco cifras con la lista de números extraídos. Ahí están las categorías que premian el acierto pleno, desde el primer premio hasta la pedrea, y todas exigen coincidencia exacta.
Si el número aparece, esa es la casilla principal del décimo y suele ser también la de mayor importe. A partir de ahí, lo que venga después se suma o no según reglas concretas, pero nunca resta.
Comprobación 2: las tres primeras cifras
Después conviene mirar el principio del número y compararlo con el de los tres premios mayores. Es la vía por la que un décimo cobra sin haber sido extraído, simplemente por pertenecer al mismo tramo de cien.
Entender la diferencia entre centena y aproximación es lo que evita mezclar esta comprobación con la siguiente: aquí se mira el principio del número y allí la posición respecto al premiado, y son criterios distintos que pueden darse a la vez.
Comprobación 3: el número anterior y el posterior
Un décimo cuyo número sea exactamente el anterior o el siguiente a uno de los premios mayores cobra por esa proximidad. No hizo falta que su bola saliera: basta con estar pegado a la que salió.
Saber por qué las aproximaciones existen y qué buscan aclara la lógica de esta casilla, que es la menos intuitiva del cuadro y también la que más veces se pasa por alto al comprobar de oído.
Coincidencia exacta en las cinco cifras. Es la casilla principal.
Coincidencia en las tres primeras cifras con un premio mayor.
Ser el número inmediatamente anterior o posterior al premiado.
Coincidencia en la última cifra. Se acumula siempre.
La última línea es la más fácil de anticipar, porque no depende de nada más: si la cifra final coincide, el décimo recupera además los veinte euros que costó, con independencia de lo que haya cobrado por otras vías.
Las casillas del cuadro no compiten entre sí. Un décimo cobra por todas aquellas en las que encaja, no por la mejor.
Comprobación 4: aplicar las reglas de acumulación
Aquí es donde conviene ser preciso, porque no todas las combinaciones se comportan igual. Un número puede quedar excluido de una categoría derivada precisamente por haber resultado premiado en otra de rango superior.
| Combinación | Cómo se resuelve |
|---|---|
| Premio mayor y reintegro | Se suman los dos importes |
| Pedrea y reintegro | Se suman los dos importes |
| Centena y reintegro | Se suman los dos importes |
| Centena y número extraído | Prevalece el premio de mayor rango |
| Aproximación y centena | Prevalece el premio de mayor rango |
Conviene detenerse en las dos últimas filas, que son las que producen la mayoría de las expectativas frustradas. Cuando un número encaja a la vez en una categoría derivada y en otra de rango superior, no cobra las dos: cobra la mayor. La lógica es que las derivadas existen para premiar a quien se quedó cerca, y quien ha acertado de pleno ya no está en ese supuesto.
El caso más claro es el de un número que pertenece a la centena de un premio mayor y además ha resultado extraído por derecho propio en otra categoría. Ese décimo cobra por lo segundo, que es siempre más, y la centena queda absorbida.
La pauta general se resume en dos ideas. El reintegro se acumula siempre, porque mira una cifra que ninguna otra categoría utiliza. Y entre las categorías que compiten por el mismo número, se aplica la de mayor cuantía en lugar de sumarlas.
Comprobación 5: hacer la cuenta antes de ir
Con las casillas identificadas y las reglas aplicadas, el importe total es una suma sencilla. Merece la pena hacerla en casa para contrastar después con lo que se abone en el mostrador.
Lo que aporta el reintegro, sea cual sea el resto
Lo que aporta un premio de pedrea al décimo
Plazo para cobrar desde la fecha del sorteo
Si la cifra abonada no coincide con la prevista, lo habitual es que el error esté en la previsión y no en el pago: el punto de venta comprueba el número contra la lista completa y aplica las reglas del sorteo, que son las mismas en toda España.
Qué llevar al mostrador
El décimo en papel, en buen estado y con los datos legibles. Nada más, siempre que el importe se mantenga en los tramos bajos, que es lo habitual cuando se cobra por dos conceptos derivados.
- Haber esperado a que el escrutinio esté cerrado.
- Llevar el ejemplar plano, sin dobleces ni humedad.
- Tener hecha la cuenta propia, para contrastar.
- Presentarlo dentro del plazo de tres meses.
Cuando el décimo forma parte de un billete
La lógica es exactamente la misma, multiplicada por diez. Un billete completo son los diez décimos de un mismo número dentro de una serie, así que acumula las mismas casillas y cobra diez veces el importe de cada una.
Conviene tener presente cuánto se cobra por un billete entero antes de hacer cálculos, porque las tablas oficiales expresan las cuantías por serie y esa es justamente la cifra que corresponde al billete, no al décimo suelto.
Los casos que más se repiten
El más frecuente con diferencia es la suma de una categoría baja y el reintegro. Un décimo de pedrea cuya última cifra coincida cobra ciento veinte euros, y es una situación que se da con bastante regularidad en cualquier campaña.
El siguiente en frecuencia es la centena acompañada de reintegro, que afecta a tramos enteros de cien números por cada premio mayor. En ese caso el importe depende de qué premio genere la centena, pero la mecánica de acumulación es idéntica.
Menos común, aunque nada excepcional, es el caso de las aproximaciones. Las que se derivan del primer premio son las más conocidas, pero también existen aproximaciones al segundo y al tercer premio, con sus propias cuantías y las mismas reglas de prevalencia.
Lo que conviene retener
Que ninguna casilla anula automáticamente a otra por el hecho de coincidir, que el reintegro se acumula siempre y que entre categorías que compiten por el mismo número se aplica la de mayor rango. Con esas tres reglas se resuelve cualquier combinación.
Y que comprobar de abajo arriba es lo que garantiza no dejarse ninguna. Empezar por la última cifra, seguir por el número completo y terminar por las derivadas cubre el cuadro entero en menos de un minuto por décimo.
Administraciones con local abierto, como Lotería Castillo, comprueban todas las casillas de un décimo en el mismo acto y abonan lo que corresponda sin que haya que señalar nada. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, puedes ver la cobertura por zonas y comparar.
Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.
Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.
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