El cuadro de premios

6 min de lectura

Los cuartos premios: por qué son dos

Los tres primeros premios son números únicos. El cuarto, no: son dos, con idéntica cuantía. Ese salto marca el punto exacto en que el cuadro de premios cambia de lógica.

Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series

Boletos de lotería sujetos con las dos manos

Cada categoría reparte una cuantía fija por serie, no un porcentaje.

Comparar lo que hay por encima y lo que hay por debajo de esa frontera explica bastante sobre cómo está diseñado el reparto y por qué las categorías intermedias importan más de lo que sugiere su discreción.

Arriba: tres números y nada más

El primero, el segundo y el tercer premio son extracciones únicas. Un número cada uno, con su cuantía propia y decreciente. Entre los tres suman tres oportunidades de acertar de las cien mil posibles.

Son también las tres categorías que arrastran consigo aproximaciones y centenas, de modo que su efecto se extiende a los números vecinos y al tramo de cien que comparte sus tres primeras cifras. Esa es su segunda función dentro del cuadro, y la que hace que un solo número extraído acabe repartiendo dinero en muchos sitios a la vez.

Entre las tres hay además una jerarquía clara de cuantía, con el primer premio muy por encima del segundo y este a su vez por encima del tercero. La probabilidad, en cambio, es idéntica en las tres: un número de cien mil, tres veces.

Abajo: el reparto se multiplica

A partir del cuarto puesto la lógica cambia. Ya no se trata de premiar un número más, sino de ensanchar la base del reparto. Los cuartos son dos y los quintos, ocho números y qué reparten cada uno mantiene esa progresión.

CategoríaCuántos númerosPor serieAl décimo
Primero14.000.000 €400.000 €
Segundo11.250.000 €125.000 €
Tercero1500.000 €50.000 €
Cuartos2200.000 €20.000 €
Quintos860.000 €6.000 €

La columna del medio es la que cuenta la historia. Uno, uno, uno, dos, ocho. El cuadro no baja de forma lineal: se abre.

Los tres primeros premios reparten mucho entre pocos. Del cuarto para abajo, el sorteo reparte menos entre bastantes más.

Qué gana el sorteo con esa forma

Alcance. Dos cuartos y ocho quintos son diez números adicionales premiados con cantidades que siguen siendo relevantes: 20.000 € y 6.000 € al décimo. Sin ellos, el salto desde el tercer premio hasta la pedrea sería abrupto: se pasaría de 50.000 € a 100 € sin nada en medio.

Ese ensanchamiento tiene una consecuencia directa sobre la percepción del sorteo. Un décimo tiene diez oportunidades de cobrar entre 6.000 y 20.000 euros, frente a tres de cobrar las cantidades mayores. En términos de probabilidad, la zona intermedia del cuadro es más de tres veces más accesible que la parte alta, y sin embargo apenas forma parte de la conversación de diciembre.

La diferencia que casi nadie nota

Hay un detalle que separa a los cuartos de todo lo que tienen por encima y que rara vez se menciona: no llevan aproximaciones ni centenas asociadas. Esas categorías derivadas se aplican únicamente a los tres primeros premios.

La consecuencia es que un cuarto premio premia exactamente a un número, y nada más. No arrastra a sus vecinos ni al tramo de cien que comparte sus tres primeras cifras. Lo mismo ocurre con los quintos.

Eso hace que el efecto visible de un cuarto premio sea mucho más discreto que el de un tercero, aunque la diferencia de cuantía entre ambos no sea enorme. El tercero reparte 50.000 € al décimo y deja rastro en un centenar largo de números; el cuarto reparte 20.000 € y no deja ninguno. Por eso los cuartos y los quintos apenas aparecen en las crónicas del sorteo, pese a ser diez números premiados con cantidades nada despreciables.

Las cifras que marcan la frontera

3

Categorías de número único en la parte alta

10

Números premiados entre cuartos y quintos

20.000 €

Cuarto premio al décimo, tras dividir por diez

La comparación entre las dos primeras cifras es el argumento entero. Diez números frente a tres, con cuantías que siguen cambiando el año de quien las cobra. Es la parte del cuadro que menos se comenta y la que mejor relación ofrece entre probabilidad e importe.

Cómo se lee cada fila

Con las dos columnas de cuantía siempre presentes. Las tablas oficiales expresan las cantidades por serie, y lo que cobra un décimo es la décima parte. Confundir ambas es la causa habitual de que alguien se lleve un chasco al ir a cobrar, sobre todo en las categorías intermedias, donde la cifra por serie todavía impresiona y la del décimo ya es mucho más modesta.

Por serie

La cuantía asignada a la categoría. Corresponde al billete completo de diez décimos.

Al décimo

La décima parte de la anterior. Es lo que cobra quien compró un décimo suelto.

Número único

Categoría con una sola extracción: primero, segundo y tercero.

Categoría múltiple

Varias extracciones con idéntica cuantía: cuartos y quintos.

Entender los premios al billete frente a premios al décimo resuelve de una vez el desconcierto de ver dos cifras distintas para el mismo puesto en dos sitios distintos.

Y por debajo de los quintos

El cuadro se abre del todo. Ahí entran la pedrea y el reintegro, que son las categorías masivas. Saber qué es la pedrea y cuántos premios la componen aclara por qué es, con diferencia, la que más décimos premia de todo el sorteo, muy por encima de cualquier otra categoría del cuadro.

La progresión, vista entera, es coherente: cuanto más se baja, más números se premian y menos reparte cada uno. Es la forma clásica de un cuadro de premios y explica por qué la mayoría de la gente que cobra algo, cobra poco.

Conviene añadir que esa forma no es casual ni caprichosa. Un sorteo que concentrara todo el dinero en tres números repartiría exactamente lo mismo en total, pero dejaría a casi todos los participantes sin nada. Al ensanchar la base, el reparto alcanza a mucha más gente sin que la parte alta pierda su carácter excepcional. Es un equilibrio deliberado entre el premio que da que hablar y el premio que devuelve algo a quien juega.

La lectura práctica

Que un décimo tiene bastantes más opciones de las que sugiere la conversación de diciembre. Repasar el cuadro de premios del Sorteo de Navidad al completo lleva un par de minutos y cambia la forma de comprobar: quien conoce las once categorías de número extraído no se detiene en la primera, y quien solo conoce el Gordo abandona en cuanto ve que no ha caído.

  • Tres categorías de número único, arriba.
  • Dos cuartos con idéntica cuantía.
  • Ocho quintos, también iguales entre sí.
  • Aproximaciones y centenas de los tres primeros.
  • Pedrea y reintegro, las categorías masivas.

Los puntos de venta con recorrido, como Lotería Castillo, publican el cuadro completo al arrancar la campaña, que es la referencia útil el día del sorteo. Si quieres localizar administraciones donde consultarlo, las páginas por municipio son el punto de partida.

Décimos de la Lotería de Navidad

Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.