Pedrea y reintegro

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Qué es la pedrea y cuántos premios la componen

La pedrea reparte 1.794 premios de 1.000 € por serie, cien euros al décimo. Es, con muchísima diferencia, la categoría que más décimos premia de todo el sorteo, y la que menos gente se molesta en comprobar.

Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series

Varios boletos de lotería en la mano de una persona

La pedrea es la categoría que más décimos premia y la que menos se mira.

El nombre lo dice todo sobre cómo se la ha mirado siempre: una lluvia de piedrecillas frente al pedrusco del primer premio. Merece la pena comparar cómo se entendía esta categoría cuando el sorteo se seguía de oído y cómo conviene entenderla ahora, porque el cambio en la forma de comprobar ha alterado bastante lo que la pedrea significa en la práctica.

Antes: la categoría que se perdía por el camino

Durante décadas, el sorteo se seguía por la radio o por televisión y la comprobación se hacía escuchando. Los niños de San Ildefonso cantaban los premios grandes, esos se retenían y el resto pasaba en una corriente de cifras imposible de seguir.

La pedrea, con sus casi mil ochocientos premios, era precisamente la parte inseguible. Nadie podía retener esa lista, y quien no compraba después el diario con el escrutinio completo se quedaba sin saber si le había tocado. Una parte apreciable de esos premios simplemente caducaba.

A eso se sumaba una cuestión de expectativa. Cien euros al décimo no era la cifra que nadie esperaba el 22 de diciembre, y comprobar exigía un esfuerzo desproporcionado respecto a lo que se iba a encontrar. La combinación de las dos cosas convirtió a la pedrea en la categoría invisible del sorteo.

Después: la lista completa al alcance de la mano

Ahora el escrutinio completo está disponible en cuanto termina el sorteo y la comprobación de un número lleva segundos. La pedrea dejó de ser inseguible en el momento en que dejó de haber que copiar cifras a mano.

Eso cambia por completo la aritmética de comprobar. Antes, revisar la pedrea costaba una tarde y podía no dar nada; ahora cuesta lo mismo que revisar el primer premio. No hay ninguna razón práctica para dejarla fuera.

Cuántos premios

1.794 por serie, muy por encima de cualquier otra categoría del cuadro.

Cuánto reparte cada uno

1.000 € por serie, es decir, 100 € al décimo.

Cómo se cobra

Íntegro y en el acto en cualquier punto de venta autorizado.

Qué exige

Coincidencia exacta en las cinco cifras, como en las categorías de número extraído.

La tercera línea explica por qué esta categoría se cobra bien cuando se detecta. Saber cuánto se cobra con un décimo de pedrea es sencillo, y el trámite lo es todavía más: no hay identificación, ni retención, ni espera. Se presenta el décimo y se cobra.

La pedrea no reparte poco: reparte poco a cada uno y a muchísimos. Es la diferencia entre una cifra pequeña y una categoría pequeña.

Las cifras que dan la medida

1.794

Premios de pedrea por serie

100 €

Lo que cobra cada décimo premiado

20 €

Lo que costó ese décimo

La primera cifra es la que conviene retener, porque es la que desmonta la idea de que la pedrea es residual. Casi mil ochocientos números premiados frente a los trece de las cinco categorías superiores juntas: la proporción no admite discusión.

Lo que cambia respecto al reintegro

Se confunden con frecuencia porque las dos son categorías masivas y de importe modesto, pero funcionan de manera completamente distinta. La diferencia se ve mejor mirando el reintegro, qué recupera exactamente y qué hace falta para conseguirlo: basta con una cifra, la última del número. La pedrea exige las cinco.

Esa distinción explica también por qué una vale cinco veces más que la otra. Acertar una cifra de diez es algo que ocurre con muchísima frecuencia, y por eso el reintegro se limita a devolver lo apostado. Acertar las cinco es otro orden de dificultad, y el importe lo refleja.

AspectoPedreaReintegro
Qué hay que acertarLas cinco cifras del númeroSolo la última cifra
Cuánto se cobra al décimo100 €20 €
Qué suponeMultiplicar por cinco lo apostadoRecuperar exactamente lo apostado
FrecuenciaAltaMuy alta

La fila de la frecuencia es la que más despista. El reintegro toca mucho más a menudo, porque acertar una cifra de diez es un suceso corriente; conocer la probabilidad real de que te toque el reintegro ayuda a calibrar cuánta parte del sorteo se resuelve en esa casilla y cuánta en la pedrea.

Cómo se detecta sin equivocarse

Con la lista oficial delante y leyendo cifra a cifra. La pedrea no admite parecidos: un número que se distingue del premiado en un solo dígito no cobra nada por esa vía, aunque pueda cobrar por otra si comparte cifras con alguno de los tres primeros premios.

  • Esperar a que el escrutinio esté cerrado, no comprobar a media mañana.
  • Leer el número completo, sin fiarse del reconocimiento visual.
  • Revisar la lista de pedrea entera, que es larga por definición.
  • Comprobar todos los décimos, incluidos los que llegaron de regalo.

Ese tercer punto es donde se abandona. La lista de pedrea ocupa bastante espacio y la tentación de hojearla por encima es fuerte. Buscar el número propio, y no leer la lista entera, es la única forma razonable de hacerlo.

Qué hacer con un premio de pedrea

Cobrarlo, sin más trámite. Es una de las categorías que se pagan directamente en el mostrador de cualquier punto de venta autorizado, sin necesidad de identificarse ni de esperar a ninguna transferencia. Basta con presentar el décimo.

Conviene hacerlo con el ejemplar en condiciones. Un décimo que ha pasado el otoño doblado en una cartera puede llegar a diciembre con los datos poco legibles, y aunque el derecho siga intacto, el trámite se complica. Guardarlo plano y a cubierto evita esa conversación.

Y conviene no dejarlo para más adelante. El plazo de cobro es de tres meses desde la fecha del sorteo, de sobra para cualquier gestión, pero un décimo de cien euros es exactamente el tipo de papel que se traspapela cuando se aparca «para cuando pase por allí».

Por qué sigue sin comprobarse

Por inercia, sobre todo. La costumbre de mirar solo los premios grandes viene de una época en que era lo único que se podía mirar, y se ha mantenido después de que desapareciera el motivo.

Hay además un sesgo de expectativa que juega en contra. Quien compra un décimo lo compra pensando en la cifra grande, y una vez descartada esa, la atención decae. Cien euros no eran el objetivo, y por eso no se buscan.

El resultado es que la pedrea sigue siendo, campaña tras campaña, la categoría con más premios sin reclamar. No porque nadie los quiera, sino porque nadie mira.

Dónde encaja dentro del cuadro

Por debajo de todas las categorías de número extraído y por encima del reintegro. Entre medias quedan las derivadas, que funcionan con otra lógica: saber qué es la centena y a cuántos décimos alcanza completa el cuadro, porque esa categoría premia por proximidad y no por coincidencia exacta.

Vista en conjunto, la estructura es la habitual de cualquier reparto de premios: muy pocos números cobrando mucho, unos cuantos cobrando cantidades intermedias y una base ancha cobrando poco. La pedrea es esa base, y por eso es también la parte del sorteo que más gente toca.

Administraciones con local a pie de calle, como Lotería Castillo, pagan estos importes en el momento y sin trámite, que es la vía más rápida que existe para las categorías pequeñas. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, puedes consultar las zonas donde se juega y comparar horarios.

Décimos de la Lotería de Navidad

Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.