Pedrea y reintegro

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El reintegro: qué recupera exactamente

El reintegro devuelve los veinte euros que costó el décimo. Ni un céntimo más ni uno menos: no es un premio en el sentido corriente de la palabra, sino la anulación de la apuesta.

Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series

Varios boletos de lotería en la mano de una persona

La pedrea es la categoría que más décimos premia y la que menos se mira.

Esa naturaleza particular lo convierte en la categoría más difícil de encajar mentalmente dentro del cuadro. Compararlo con la pedrea, que es la otra categoría masiva del sorteo y la que tiene más cerca por abajo, es la forma más rápida de entender qué hace exactamente cada una y a quién le importa cada cosa.

Qué hay que acertar en cada caso

Aquí está la diferencia de fondo y de ella se deduce todo lo demás. El reintegro se resuelve con una sola cifra: la última del número. La pedrea exige las cinco, igual que las categorías de número extraído.

Acertar una cifra de diez es un suceso corriente, algo que ocurre a una parte considerable de los décimos vendidos en cada campaña. Acertar cinco cifras seguidas pertenece a otro orden de dificultad, y el importe lo refleja: cien euros al décimo frente a veinte.

AspectoReintegroPedrea
Qué hay que acertarUna cifra, la últimaLas cinco cifras del número
Al décimo20 €100 €
Qué suponeRecuperar la apuestaMultiplicarla por cinco
Cuántos premios por serieMuy numerosos1.794
Cómo se cobraEn el acto, íntegroEn el acto, íntegro

La última fila es la que iguala a las dos: ninguna requiere trámite. Se presenta el décimo en un punto de venta autorizado y se cobra en el momento, sin identificación ni retención de ningún tipo.

De dónde sale la cifra premiada

El reintegro no se extrae aparte. Sale directamente de los premios que ya se han cantado, y entender cómo se determina el reintegro en el Sorteo de Navidad aclara por qué no hay una bola específica para esta categoría.

La pedrea, en cambio, sí es un conjunto de números extraídos, uno a uno, como cualquier otra categoría del cuadro. Cada uno de esos casi mil ochocientos números tuvo su bola y su momento durante la mañana del 22 de diciembre.

Uno se sortea y el otro se deduce. Esa es la diferencia real entre la pedrea y el reintegro.

Las cifras que enmarcan la comparación

20 €

Lo que devuelve el reintegro: el precio del décimo

100 €

Lo que reparte al décimo un premio de pedrea

1.794

Premios de pedrea por serie

La primera cifra es la que define el carácter de la categoría. Un reintegro deja al jugador exactamente donde estaba antes de comprar: ha participado en el sorteo sin coste. Es una devolución, no una ganancia.

Cuál toca más a menudo

El reintegro, con mucha diferencia, y no está reñido con que la pedrea tenga casi mil ochocientos números. Son dos formas distintas de ser frecuente: una por la cantidad de números premiados y otra por lo poco que exige acertar.

Conviene mirar la probabilidad real de que te toque el reintegro para hacerse una idea ajustada, porque es una de las pocas cifras del sorteo que resulta intuitiva sin necesidad de cálculos complicados: depende de una cifra final entre diez posibles, multiplicada por las categorías que la generan.

Reintegro

Depende de la última cifra. Frecuente por definición, importe fijo de 20 € al décimo.

Pedrea

Depende del número completo. Frecuente por cantidad de números, 100 € al décimo.

En común

Se cobran en el acto, sin retención y sin trámite adicional.

En contra

Las dos son las que más veces se quedan sin comprobar.

Ese último punto une a las dos categorías más de lo que las separa todo lo demás. Quien comprueba solo el primer premio no llega a ninguna de ellas, y son precisamente las que tenían más probabilidades de darle algo.

Cuánto dinero mueve cada una

Aquí la comparación cambia de signo. Un reintegro devuelve poco y la pedrea reparte cinco veces más al décimo, pero la cuenta interesante es la del total: sumar todos los premios de una categoría en lugar de mirar el importe unitario.

Hecha esa suma se entiende por qué la pedrea reparte más dinero del que parece, y por qué una categoría de cien euros acaba siendo una de las partidas gruesas del sorteo. Casi mil ochocientos números premiados, con diez décimos cada uno en cada serie, dan una cifra agregada que nada tiene de simbólica.

El reintegro hace algo distinto: no aporta dinero nuevo al reparto, devuelve el que ya se había puesto. Contablemente es una operación de signo contrario, aunque para quien lo cobra el efecto sea el mismo que recibir veinte euros.

Un detalle que las distingue de las categorías derivadas

Ni el reintegro ni la pedrea premian el parecido. En las dos hace falta coincidencia exacta con lo que corresponda —una cifra en un caso, cinco en el otro— y un número próximo no cobra nada por ser próximo.

Las categorías que sí funcionan por proximidad son otras, y solo están asociadas a los tres primeros premios. Repasar la diferencia entre centena y aproximación, con ejemplo, ayuda a no mezclarlas con estas dos, porque son el único caso del cuadro en que un número cobra sin haber sido extraído.

Cómo comprobar las dos sin saltarse ninguna

De abajo arriba. Primero la cifra final, que resuelve el reintegro en dos segundos; después la lista de pedrea, buscando el número propio en lugar de leerla entera; y solo entonces las categorías superiores.

Hecho en ese orden, un décimo se revisa completo en menos de un minuto y no queda ninguna casilla sin mirar. Hecho al revés, la mayoría de la gente abandona en el primer paso, que es además el que menos probabilidades tenía.

  • Esperar a que el escrutinio esté cerrado, no comprobar durante el sorteo.
  • Leer las cifras una a una, sin fiarse del reconocimiento visual.
  • Revisar todos los décimos comprados, incluidos los que llegaron de regalo.

Para quién es cada categoría

Antes de responder conviene descartar una idea que circula: ninguna de las dos se puede buscar. No hay forma de comprar con la intención de que toque el reintegro y no la pedrea, ni al revés. Todas las combinaciones tienen la misma probabilidad y la categoría en la que cae un número la decide el sorteo, no quien lo compró. Lo único que se elige es cuántos números distintos se juegan.

El reintegro es para quien juega todos los años y mide la campaña en términos de continuidad: recuperar la apuesta significa poder repetir sin haber gastado nada. Es la categoría que sostiene la costumbre.

La pedrea es para quien busca que el décimo dé algo tangible aunque no toque nada grande. Cien euros no cambian la vida de nadie, pero son cinco veces lo invertido y llegan con muchísima más frecuencia que cualquier premio de los que salen en las noticias.

Administraciones con local abierto, como Lotería Castillo, abonan ambos importes en el momento y sin papeleo, que es la vía más cómoda para estas dos categorías. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, puedes consultar tu localidad y comparar direcciones y horarios.

Décimos de la Lotería de Navidad

Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.