El cuadro de premios

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Segundo y tercer premio: cantidades y cuántos hay

Por debajo del Gordo hay dos categorías que reparten cantidades muy considerables y que apenas se comentan. Un caso concreto ayuda a ver por qué merecen más atención de la que reciben.

Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series

Una persona sostiene varios boletos de lotería abiertos en abanico

El cuadro de premios se lee de abajo arriba, no al revés.

Imagina un décimo del 06236 comprado en octubre y guardado sin más. El 22 de diciembre el Gordo es otro número y quien lo tiene da la campaña por perdida. Sin embargo, ese mismo 06236 podría ser el segundo premio, y en ese caso el décimo vale 125.000 €. La diferencia entre enterarse y no enterarse es haber mirado más allá de la primera línea de la lista.

Cuánto reparte cada uno

Las cifras del cuadro se expresan por serie y se dividen entre diez para obtener lo que cobra un décimo. En estas dos categorías el resultado sigue siendo alto.

CategoríaCuántos hayPor serieAl décimo
Primer premio14.000.000 €400.000 €
Segundo premio11.250.000 €125.000 €
Tercer premio1500.000 €50.000 €
Cuartos premios2200.000 €20.000 €
Quintos premios860.000 €6.000 €

La columna de la izquierda es la que conviene mirar con atención. El segundo y el tercer premio son números únicos, igual que el Gordo: uno de cada, ni más ni menos. A partir del cuarto puesto el cuadro empieza a ensancharse.

Por qué son números únicos

Porque el sorteo los extrae uno a uno de la misma forma que el primero. No hay ningún mecanismo que multiplique estas categorías: cada una tiene su extracción y su cuantía asignada.

Eso las convierte, en términos de probabilidad, en tres oportunidades equivalentes entre sí. Tener el segundo premio es exactamente igual de improbable que tener el primero; lo único que cambia es cuánto se cobra. Dicho de otro modo: quien compra un décimo tiene tres opciones de número único, no una, y solo la primera de ellas tiene nombre propio en la conversación.

Esa asimetría entre atención y probabilidad es probablemente lo más llamativo del cuadro. El Gordo concentra todo el interés porque reparte más, pero estadísticamente no es más alcanzable que las dos categorías que vienen detrás.

Segundo premio

Un número, 1.250.000 € por serie y 125.000 € al décimo.

Tercer premio

Un número, 500.000 € por serie y 50.000 € al décimo.

Aproximaciones

Los números anterior y posterior de cada uno de los tres primeros premios.

Centenas

Los números que comparten las tres primeras cifras con un premio mayor.

Que el segundo premio salga menos en las conversaciones no lo hace menos probable: lo hace menos mirado.

Lo que arrastran consigo

Aquí está la parte que casi nadie tiene en cuenta. Cada uno de los tres primeros premios genera categorías derivadas: aproximaciones a los números vecinos y centena para el tramo de cien números que comparte sus tres primeras cifras.

Eso significa que el segundo y el tercer premio no premian a un solo número, sino a un número y a un centenar largo de números relacionados con él. Volviendo al caso: si el 06236 fuera el segundo premio, cobrarían también el 06235, el 06237 y todo el tramo del 06200 al 06299.

La consecuencia práctica es que un décimo puede resultar premiado por un número que ni siquiera se parece al suyo a primera vista. Quien tenga el 06271 no reconocerá nada familiar al oír el 06236 por la radio, y sin embargo cobra centena. Es una de las razones por las que comprobar de oído es tan mala idea: hay categorías que solo se detectan comparando cifra a cifra contra la lista.

Ese mecanismo explica también por qué un mismo premio deja rastro en varias provincias a la vez. El número principal se vendió donde se vendiera, pero los cien números de su centena están repartidos por todo el país, y todos ellos cobran algo.

La aritmética del caso

Vale la pena hacer las cuentas del ejemplo del principio, porque el resultado sorprende a mucha gente. Un décimo con el segundo premio cobra 125.000 € brutos. Los primeros 40.000 € van exentos y sobre los 85.000 restantes se practica la retención del 20 %, lo que deja unos 108.000 € netos.

Con el tercer premio, la cuenta es más benévola en proporción: 50.000 € brutos, de los que solo 10.000 exceden el tramo exento. La retención se aplica únicamente sobre esa parte.

Y si el décimo hubiera cobrado por centena en lugar de por el número completo, la cantidad sería mucho menor pero íntegra, porque quedaría muy por debajo del umbral. Son tres escenarios distintos partiendo del mismo décimo y del mismo sorteo, y la diferencia entre ellos está en dos o tres cifras del número.

Las cifras que ordenan la parte alta

3

Premios de número único: primero, segundo y tercero

125.000 €

Segundo premio al décimo, tras dividir por diez

50.000 €

Tercer premio al décimo

La primera cifra es la que estructura el cuadro. Tres categorías de número único arriba, luego dos cuartos, luego ocho quintos, y por debajo las categorías masivas. Cuanto más se baja, más números se premian y menos reparte cada uno.

Qué implica para la comprobación

Que detenerse en el primer premio deja fuera dos categorías que reparten cantidades muy altas y todas sus derivadas. Es el error práctico que se deriva de todo lo anterior y es sorprendentemente común.

  • Comprobar el reintegro por la última cifra.
  • Revisar pedrea y terminaciones.
  • Mirar aproximaciones y centenas de los tres premios mayores.
  • Comprobar quintos y cuartos.
  • Y por último las tres categorías de número único.

Hecho así, ninguna categoría se queda sin revisar. Hecho al revés, la mayoría de la gente abandona en el primer paso, que es además el que menos probabilidades tenía de dar algo. El orden de comprobación no es una manía metódica: es lo que determina si se llega o no a las categorías donde estaba el premio.

Cómo se leen sin equivocarse

Las tablas oficiales presentan las cuantías por serie y al décimo en columnas separadas, y ahí es donde se producen los malentendidos. Saber cómo se lee una tabla de premios sin equivocarse consiste básicamente en identificar qué columna corresponde a la unidad que tú tienes.

La regla es simple: si has comprado un décimo suelto, tu columna es la de la derecha. La de la izquierda corresponde al billete completo, que son diez décimos y cuesta 200 €.

Por debajo del tercero

El cuadro cambia de naturaleza. Los cuartos son dos y conviene entender por qué son dos y no uno: no es una excepción, es el punto donde el sorteo empieza a repartir entre más números. Y los quintos premios, ocho números y qué reparten cada uno, ensanchan todavía más esa base.

Categorías compatibles

Un mismo décimo puede cobrar por más de un concepto. Que pedrea y reintegro en el mismo décimo, es posible o no, depende de las cifras concretas, y la respuesta es que sí: son categorías que se determinan por criterios distintos y no se excluyen entre sí.

Los puntos de venta con recorrido, como Lotería Castillo, publican el cuadro completo con las dos columnas al empezar la campaña. Si quieres localizar administraciones donde consultarlo el mismo día del sorteo, puedes consultar tu localidad.

Décimos de la Lotería de Navidad

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