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Por qué comprar más décimos del mismo número no ayuda
Comprar cinco décimos del mismo número no da cinco oportunidades: da una sola, cinco veces más grande. Es una distinción que parece sutil y que cambia por completo lo que cabe esperar de una compra.
Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series
Comprar más décimos del mismo número no multiplica las opciones de acertar.
Conviene verlo por pasos, siguiendo el recorrido que hace realmente un décimo desde que se elige hasta que se comprueba, porque en cada etapa se entiende un poco mejor por qué la acumulación no amplía nada.
Paso 1: la elección del número
Aquí ya está decidido casi todo. El sorteo extrae combinaciones de cinco cifras entre cien mil posibles, y cada décimo que se compra representa una de esas combinaciones, sea cual sea el papel concreto.
Un segundo décimo del mismo número no representa una combinación nueva: representa la misma otra vez. La cobertura sobre el conjunto de posibilidades no se ha movido ni un milímetro.
Paso 2: el momento del sorteo
Las bolas salen y el número o coincide o no coincide. Ese suceso ocurre una sola vez para todos los ejemplares de esa combinación: no hay un sorteo por décimo.
De ahí que la probabilidad no varíe. Repasar cómo se calcula la probabilidad de un sorteo de décimos deja claro que los favorables se cuentan en números distintos, nunca en papeles.
Números en juego, del 00000 al 99999
Combinaciones que cubre un número repetido
Precio de cada décimo que se acumula
La segunda cifra es la que resume el asunto. Da igual que se compren dos décimos o veinte del mismo número: la cobertura sigue siendo de uno entre cien mil.
Paso 3: el resultado, si acierta
Aquí sí cambia todo, y a favor. Cada décimo cobra su importe completo, así que cinco ejemplares del número premiado cobran cinco veces la cuantía correspondiente al décimo.
Es exactamente lo que se ha comprado al repetir: no más opciones, sino más resultado en el caso favorable. Puesto así, la decisión deja de parecer un error y pasa a ser una preferencia legítima.
| Compra | Combinaciones cubiertas | Si acierta |
|---|---|---|
| Un décimo | Una | Un premio al décimo |
| Cinco del mismo número | Una | Cinco premios al décimo |
| Cinco números distintos | Cinco | Un premio al décimo |
| Billete completo | Una | Diez premios al décimo |
Las filas segunda y tercera cuestan el mismo dinero y se comportan de forma opuesta. Una concentra y la otra reparte, y el valor esperado por euro es idéntico en ambas.
Repetir número no compra más opciones: compra más premio para la única opción que ya se tenía.
Paso 4: el resultado, si no acierta
Esta es la parte que se olvida al comparar, y es la que ocurre casi siempre. Cinco décimos del mismo número que no entra en ninguna casilla se quedan los cinco sin nada, a la vez.
Con cinco números distintos, en cambio, lo normal es que alguno recupere algo por las categorías bajas. Mirar qué proporción de décimos recupera algo explica por qué la dispersión produce resultados pequeños con más frecuencia.
Todo o nada, cinco veces a la vez.
Más opciones de cobrar algo, importes menores.
El valor esperado por euro apostado.
Cómo quiere que se comporte su apuesta.
Paso 5: la comprobación
Con varios décimos del mismo número, la comprobación se hace una vez y vale para todos. Es la única ventaja práctica de la acumulación, y es menor: un décimo se comprueba en menos de un minuto.
Con números distintos hay que revisar cada uno por separado y en todas las casillas, incluidas las derivadas. Es más trabajo y es también donde suelen aparecer las sorpresas agradables.
El caso del billete completo
Es la versión extrema de repetir número y sirve para ver el efecto llevado al límite. Diez décimos de la misma combinación cubren, exactamente igual que uno solo, una posibilidad entre cien mil.
Lo que cambia es que si esa posibilidad se cumple, el resultado es diez veces mayor. Y si no se cumple, se pierden doscientos euros en lugar de veinte, sin que ninguna categoría baja haya podido compensar nada.
Por eso el billete completo lo compran casi siempre grupos que después lo reparten, y no particulares. Concentrar doscientos euros en una combinación es una apuesta muy definida, y la mayoría de la gente prefiere no hacerla a título individual.
De dónde viene la confusión
De trasladar al sorteo una intuición que funciona en otros contextos. En muchos juegos, comprar más participaciones sí multiplica las opciones, porque cada una es una tirada independiente.
Aquí no hay tiradas independientes: hay una sola extracción y cien mil combinaciones. Entender la probabilidad real de que tu número sea el Gordo ayuda a ver que ese uno entre cien mil no se mueve por acumular papeles.
Lo que tampoco influye
Dónde se compren los décimos. El reparto de números entre puntos de venta es una cuestión logística que no guarda ninguna relación con el resultado, y conviene saber cómo se reparten las series entre administraciones para no atribuirle un papel que no tiene.
- Ningún número es más probable que otro.
- Ninguna administración mejora las opciones de nadie.
- Acumular ejemplares no amplía la cobertura.
- Solo jugar números distintos añade combinaciones.
Un matiz sobre las categorías bajas
Conviene precisar algo que se pasa por alto al hablar solo del primer premio. Repetir número tampoco amplía las opciones en las casillas humildes del cuadro, que son las que de verdad se cobran.
Cinco décimos del mismo número entran o no entran a la vez en la pedrea, y coinciden o no coinciden a la vez en la cifra del reintegro. No hay ninguna casilla en la que la acumulación produzca más oportunidades: todas dependen del número, no del papel.
Ahí es donde la diferencia entre concentrar y repartir se nota en la práctica, mucho más que en el primer premio. Una compra dispersa produce cobros pequeños con cierta regularidad; una concentrada, campañas enteras sin nada seguidas de un resultado grande si alguna vez llega.
Entonces, ¿tiene sentido repetir?
Lo tiene, siempre que se sepa qué se está haciendo. Quien juega el mismo número todos los años por costumbre familiar y quiere que, si sale, el resultado sea grande, está eligiendo bien para su objetivo.
Tiene sentido también cuando la compra es de grupo y todos quieren jugar la misma combinación, que es el caso de casi cualquier peña. Ahí repetir número no es una decisión sobre probabilidades, sino sobre que a todos les toque a la vez o a ninguno.
Lo que no tiene sentido es repetir creyendo que se mejoran las opciones. Ver la comparación completa entre comprar números distintos frente a repetir número deja claro que son dos formas de apostar y no una mejor que otra.
Administraciones con recorrido en la campaña, como Lotería Castillo, muestran qué números quedan disponibles antes de comprar, que es lo que permite decidir esto con criterio. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, las páginas por municipio son el sitio por donde empezar.
Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.
Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.
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