Pedrea y reintegro

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Cómo se determina el reintegro en el Sorteo de Navidad

El reintegro no tiene bola propia. No se extrae aparte ni se canta por separado: sale de las cifras finales de números que ya han sido premiados por otra vía. Entender ese mecanismo despeja media docena de dudas de golpe.

Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series

Una persona sostiene un único boleto de lotería

El reintegro devuelve exactamente lo que costó el décimo.

Es una de las partes del sorteo peor explicadas en la conversación corriente, y de ahí vienen bastantes equivocaciones a la hora de comprobar. Conviene repasar los errores más repetidos junto con la forma correcta de leer esta categoría.

Error: buscar «el número del reintegro» en la lista

Mucha gente da por hecho que en algún momento de la mañana se extrae una bola con una cifra, igual que ocurre en otros juegos, y la busca en la lista oficial como si fuera una categoría independiente.

El acierto: buscar las cifras finales de los premios ya conocidos. El reintegro se determina a partir de la última cifra de determinados números premiados, de modo que la información ya está en la lista aunque no aparezca bajo un epígrafe propio.

Dicho de otro modo: cuando se conoce el número del primer premio, se conoce también una de las cifras que devuelven el importe del décimo. No hay que esperar a ningún anuncio adicional.

Error: pensar que hay una sola cifra

De ahí que alguien mire la última cifra de su décimo, la compare con una sola referencia y dé el asunto por cerrado. La categoría es más ancha que eso.

El acierto: comprobar todas las cifras finales que generan reintegro, no solo una. Esa multiplicidad es la razón de que sea la categoría más frecuente del sorteo con diferencia, muy por encima incluso de las que tienen cientos de números premiados.

Qué determina el reintegro

La última cifra del número, no el número completo.

De dónde sale

De las cifras finales de números ya premiados en el sorteo.

Cuánto devuelve

20 € al décimo, exactamente el precio que costó.

Cómo se cobra

En el acto, íntegro y sin identificación.

La tercera línea es la que define el carácter de esta categoría. No es un premio en el sentido corriente: es la devolución de la apuesta, y deja a quien lo cobra exactamente donde estaba antes de comprar.

El reintegro no se sortea: se deduce. Por eso no aparece en la lista como una categoría con números propios.

Las cifras que enmarcan la categoría

20 €

Lo que devuelve el reintegro al décimo

10

Cifras finales posibles, del cero al nueve

100.000

Números en juego, del 00000 al 99999

La segunda cifra es la clave de todo. Con solo diez finales posibles, cada cifra final agrupa a una décima parte de los números del sorteo. Esa proporción explica por qué el reintegro alcanza a tantísimos décimos.

De ahí se deduce sin necesidad de cálculos complicados la probabilidad real de que te toque el reintegro, que es la más alta de todo el cuadro y la única que cualquiera puede estimar mentalmente. Basta con saber cuántas cifras finales lo generan en la campaña y dividir por diez.

Conviene además tener presente que esa probabilidad es idéntica para todos los números. Un décimo terminado en siete no tiene ni más ni menos opciones que uno terminado en cero: cualquiera de los diez finales puede acabar generando la devolución, y cuál lo hace se decide en el propio sorteo.

Error: confundirlo con las terminaciones

Se parecen porque las dos categorías miran el final del número, y en la conversación de diciembre se mezclan con frecuencia. Son cosas distintas.

El acierto: fijarse en cuántas cifras hay que hacer coincidir. Una terminación puede exigir dos cifras finales y llevar asociado un importe muy superior a los veinte euros del reintegro, mientras que este se resuelve siempre con una sola.

La confusión tiene consecuencias prácticas al comprobar. Quien busca terminaciones creyendo que busca reintegros mira dos cifras donde bastaba con una, y descarta décimos que en realidad tenían derecho a la devolución. El error va casi siempre en esa dirección: comprobar de más y concluir de menos.

AspectoReintegroTerminación
Cifras que coincidenLa últimaLas dos últimas, según el caso
Importe al décimo20 €Superior al reintegro
Qué suponeRecuperar lo apostadoGanancia sobre lo apostado
FrecuenciaMuy altaMenor

Puestas una al lado de la otra se ve que no compiten: son escalones distintos de la misma idea, que es premiar coincidencias parciales al final del número.

Error: creer que anula otros premios

Aparece la duda cada campaña. Alguien tiene un décimo que ha cobrado por otra categoría y da por hecho que el reintegro ya no cuenta, o al revés.

El acierto: comprobarlo caso por caso, porque hay reglas concretas. La cuestión de pedrea y reintegro en el mismo décimo, es posible o no, tiene una respuesta definida según la categoría de que se trate, y no depende del criterio de quien paga.

Lo que nunca ocurre es que un premio se pierda por descuido del vendedor: el punto de venta comprueba el décimo contra la lista completa y abona lo que corresponda según las reglas del sorteo.

Cómo se comprueba en dos segundos

Mirando la última cifra del número y contrastándola con las que devuelven el importe. Es la comprobación más rápida de todo el sorteo y la que conviene hacer primero, precisamente porque descarta o confirma la casilla más probable sin esfuerzo.

  • Esperar a que el escrutinio esté cerrado, no comprobar a media mañana.
  • Mirar la última cifra del número, no el número entero.
  • Contrastarla con todas las finales que generan reintegro, no con una sola.
  • Repetir la operación con cada décimo comprado, incluidos los regalados.

Hecho así, un décimo queda resuelto en esta categoría antes de empezar a mirar nada más. Y si además coincide el número completo con alguno de los extraídos, el resultado será mejor: conviene entonces saber qué es la pedrea y cuántos premios la componen, porque es la siguiente casilla del recorrido.

Por qué existe esta categoría

Para ensanchar la base del reparto hasta su límite razonable. Un sorteo que solo premiara coincidencias exactas dejaría sin nada a la inmensa mayoría de los participantes, y el reintegro corrige eso devolviendo la apuesta a una parte muy amplia de ellos.

Tiene además un efecto sobre la continuidad. Quien recupera lo apostado puede repetir al año siguiente sin haber gastado nada, y esa mecánica sostiene buena parte de la costumbre de jugar. No es una categoría pensada para ganar, sino para no perder.

Vista así, encaja con el resto de categorías que premian coincidencias parciales. Las aproximaciones al segundo y al tercer premio hacen algo parecido por otra vía: reconocer que un número estuvo cerca, aunque no fuera el extraído.

Lo que conviene retener

Que el reintegro no se busca, se deduce; que depende de una sola cifra y no del número completo; que devuelve exactamente lo que costó el décimo; y que se cobra en el acto sin ningún trámite.

Con eso basta para no equivocarse. Todo lo demás —qué cifra concreta lo genera cada campaña, cuántas hay— cambia de un sorteo a otro y se lee directamente en la lista oficial el mismo día.

Administraciones con local abierto, como Lotería Castillo, abonan estos importes en el momento y sin papeleo, que es lo cómodo para una categoría de veinte euros. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, las páginas por municipio son el sitio por donde empezar.

Décimos de la Lotería de Navidad

Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.