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Qué es la centena y a cuántos décimos alcanza
La centena premia a los cien números que comparten las tres primeras cifras con uno de los tres premios mayores. Es la categoría derivada que alcanza a más gente y, precisamente por eso, la que más veces se cobra sin que su dueño supiera que existía.
Redacción · Lotería de Navidad: décimos y series
Los números vecinos del Gordo cobran sin haber coincidido con él.
Es también una de las peor entendidas del cuadro, sobre todo porque su nombre no dice qué hay que mirar. Conviene repasar los errores más repetidos junto con la forma correcta de comprobarla.
Error: buscar la centena en la lista
Mucha gente recorre el escrutinio esperando encontrar un epígrafe con cien números enumerados uno a uno. No lo hay, y la búsqueda acaba en la conclusión equivocada de que no ha tocado nada.
El acierto: deducirla del número premiado. Si un premio mayor es el 06236, cobran centena todos los números del 06200 al 06299. No hace falta que ninguno de ellos aparezca listado: la regla los define a todos de golpe.
Error: mirar el final del número
Es el error de método más frecuente y viene de mezclar categorías. Quien está acostumbrado a comprobar el reintegro mira la última cifra por inercia, y la centena no tiene nada que ver con el final del número.
El acierto: mirar el principio. Las tres primeras cifras son las que deciden, y las dos últimas son irrelevantes para esta casilla. Repasar las terminaciones de los tres primeros premios ayuda a no confundir una cosa con la otra, porque esas sí miran el final.
Las tres primeras cifras del número, no las últimas.
Cien números por cada premio mayor que la genere.
Solo el primero, el segundo y el tercero.
Comparando el principio del número propio con el del premiado.
La tercera línea es la que acota la casilla. Los cuartos y los quintos premios no arrastran centena, así que compartir las tres primeras cifras con uno de ellos no da derecho a nada.
La centena no está en la lista: está en la regla. Se deduce del número premiado en cuanto se conoce.
Las cifras que la sitúan
Números que forman cada centena
Premios que generan centena
Números en juego, del 00000 al 99999
Multiplicando las dos primeras cifras se obtiene la cantidad de números alcanzados por esta vía en toda la campaña: trescientos, menos los que ya cobran por una categoría superior. Es la casilla derivada más ancha con diferencia.
Error: creer que se suma al premio principal
Aparece cuando alguien tiene el número premiado y da por hecho que además cobra su propia centena, ya que evidentemente comparte con ella las tres primeras cifras.
El acierto: aplicar la regla de prevalencia. Entre categorías que compiten por el mismo número se cobra la de mayor rango, y la centena queda absorbida. Lo mismo ocurre con los dos números contiguos al premiado, que cobran su aproximación en lugar de la centena.
| Número | Casilla que le corresponde |
|---|---|
| El premiado | Su premio, que absorbe la centena |
| El anterior y el posterior | Aproximación, que prevalece sobre la centena |
| El resto del tramo de cien | Centena |
| Cualquiera de ellos | Suma el reintegro si coincide la última cifra |
Entender la diferencia entre centena y aproximación es lo que permite leer esa tabla sin dudar, porque las dos casillas se derivan del mismo premio y se reparten los números de su entorno según criterios distintos.
Error: pensar que es un premio simbólico
La centena reparte menos que las categorías de número extraído, sí, pero está muy por encima de la pedrea y del reintegro. No es una cantidad testimonial.
El acierto: compararla con lo que costó el décimo y no con lo que reparte el primer premio. Cualquier categoría del cuadro sale perdiendo en esa segunda comparación, y no por eso deja de merecer la pena cobrarla.
Ayuda también tener presente la distinción entre la cifra por serie y la que llega al décimo, la misma que hace que lo que cobra de verdad un décimo del Gordo sea una décima parte de la cantidad que se anuncia. La centena funciona igual.
Cómo comprobarla en tres segundos
Anotando las tres primeras cifras de los tres premios mayores y comparándolas con las del número propio. Es una comparación de tres dígitos, sin cálculos, y resuelve la casilla de una vez.
- Esperar a que el escrutinio esté cerrado, no comprobar durante el sorteo.
- Anotar el principio de los tres premios mayores en un papel.
- Comparar solo esas tres cifras con las del número propio.
- Comprobar aparte si el número es el anterior o el posterior al premiado.
- Mirar por último la cifra final, que se acumula con lo que haya.
El último paso conviene no saltárselo, porque un décimo que cobra por dos conceptos a la vez es una situación bastante corriente cuando entra la centena: la casilla derivada y el reintegro miran cifras distintas del número y se suman sin problema.
Por qué alcanza a tanta gente a la vez
Porque los décimos consecutivos se venden juntos. Un tramo de cien números suele repartirse entre unos pocos puntos de venta, y dentro de cada uno acaba en manos de vecinos, compañeros de trabajo o clientes del mismo barrio.
Ese es el motivo de que un premio mayor deje siempre rastro en una zona concreta y no solo en una casa. La centena multiplica por cien el alcance geográfico del número extraído, y explica buena parte de las escenas de celebración colectiva que se ven cada campaña.
Conviene matizarlo, eso sí: nada garantiza que los cien números del tramo se hayan vendido en el mismo sitio. Pueden haberse repartido entre administraciones de provincias distintas, y entonces el efecto se dispersa por completo.
Por qué esta casilla se pierde tanto
Por dos motivos que se refuerzan. El primero es que no aparece enumerada, así que quien busca listas no la encuentra. El segundo es que exige mirar el principio del número, y toda la costumbre de comprobar está orientada al final.
A eso se añade que nadie la menciona en la conversación de diciembre. Se habla del premio grande y, con suerte, de la pedrea; las categorías derivadas quedan fuera del relato aunque alcancen a trescientos números por campaña.
Lo que conviene retener
Que mira las tres primeras cifras, que alcanza a cien números por cada premio mayor, que solo la generan los tres premios grandes y que prevalece sobre ella cualquier casilla de rango superior. Con eso se resuelve cualquier caso.
Y que hay que buscarla activamente. Es la casilla que más décimos premia de las derivadas y la que menos gente comprueba, una combinación que la convierte campaña tras campaña en una de las que más premios deja sin reclamar.
Administraciones con local abierto, como Lotería Castillo, revisan todas las casillas al presentar el décimo, así que no hace falta saber por cuál se cobra. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, puedes consultar tu localidad y comparar direcciones.
Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.
Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.
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